Mientras Llovia
Hoy un día lluvioso de enero, como costumbre repasada, observo por la ventana, ahí veo esos rostros con frio, caminar plácidamente por la calle, es como ver la vida ir y venir, hay una vida en cada par de pasos.
Los adolecentes del barrio caminan con sus ropas casi cortándoles la respiración, (estilo emo) y esta vida mía pasando como si nada, el reloj avanzando y yo mientras saboreo este rico café, me disuelvo entre ellos, esperando encontrar en cada segundo un aroma a felicidad.
Hace tiempo estaba recordando esa vida adolecente cuando tenía amigos por monton, cuando no paraba de sonar mi teléfono, cuando no carecía de planes, donde todo era hoy y no había mañana, que de aquellos amores de semanas, de aquella vida donde lo mas cruel que te podía pasar era ser la mas gorda del grupo, o que tu pelo no se acomodara al nuevo corte.
Sigo observando y los rostros dejan de ser conocidos, van entrando los carros de los vecinos y la tranquilad se interrumpe. Esta oscureciendo y las personas ya no están caminado, cada uno tomo el control del Tv y están “compartiendo” su tiempo en familia yo cerré la ventana y me quedé esperando el último suspiro de este día con el celular en mano, no falta mucho para que suene me repetí mientras dejaba el último deseo en mi taza de café……


Deja un Comentario